Desde su concepción, el Movimiento se ha caracterizado por su diversidad, abarcando organizaciones que representan a cientos de productores en todo el país. Agrupa a diferentes actores, tales como grupos de mujeres, jóvenes, campesinos y colectivos comunitarios, cada uno con sus propias experiencias y saberes.
Esta amalgama de esfuerzos y perspectivas es fundamental para el rescate de la producción alimentaria en comunidades que enfrentan los efectos del cambio climático y la degradación ambiental.
La agroecología se presenta, entonces, como una solución viable que permite recuperar la diversidad biológica y promover sistemas alimentarios más justos, sostenibles y resilientes ante la inminente crisis climática, económica y social.